SJ Flat Menu - модуль joomla Авто


Localidades

Valora este artículo
(15 votos)

Población según INE (2011): 3.788 habitantes.
Alcaldía teléfono  46582242
Latitud: 31º34’59’’S
Longitud: 55º28’00’’O
Altitud sobre nivel del mar: 111 metros
Principales actividades de la zona: ganadería, minería y turismo   

 

Ubicación: en la Quinta sección del departamento de Rivera, distante 95 km de la capital.

Deberá transitar 95km por las Rutas 5 y 29 desde Rivera y 40km, desde Tacuarembó. La Ruta 29, tomada desde el paraje Manuel Díaz, con sus sinuosidades y trayecto por lomas pronunciadas, le hará sentir que comenzó una aventura diferente. Ud. estará disfrutando de un paisaje singular, avistando los cerros Miriñaque y Vigilante, que inspiraron a Osiris Rodríguez Castillos en sus versos “De Corrales a Tranqueras”. En su cima podrá apreciar variedades de palmeras enanas, especies únicas. 

Durante el trayecto, a su izquierda, avistará la Usina de Cuñapirú, en la hondonada del río que le da nombre. Pasará por Santa Ernestina, antiguo centro poblado y estancia “Beti Lan”, (en euskera: “Siempre trabajo”) que nos recuerda la inmigración vasca que vino atraída por la minería y su entorno. El poblado llegó a contar con 2000 habitantes.

Al pasar por la zanja Santa Bárbara, recuerde que en sus aguas, si se esmera y decide mojarse, podrá encontrar pepitas de oro. Y si conoce la zanja “Dos Inforcados” (De los Ahorcados), volverá al duro pasado de la represión de la huelga minera de 1880, donde se dice ajusticiaron a los obreros contestatarios.

Minas de Corrales lo esperará con su vida peculiar: lo típico de un pueblo del interior rural, pero en convivencia natural con la explotación minera. Criollos a caballo y vehículos especiales de la Compañía, ofrecen un contraste único: tradición y modernidad que no se oponen, sino se complementan. 

El trazado de las calles lo obligará a un buen ejercicio, una vez que deberá desafiar las lomas por las que los mineros fueron edificando sus viviendas desde fines del S. XIX. 

El paraje Corrales, sin embargo, ya era mencionado en documentos artiguistas. Lugar apto para vaquerías, estos campos pertenecieron a Manuel Artigas; posteriormente le fueron adjudicados a Juan Antonio Lavalleja. 

Si se anima, intérnese en una de las galerías que están en las márgenes del Corrales. La fresca humedad, la oscuridad del ambiente, le permitirán imaginar la durísima vida del minero del pasado. 

Pero si su espíritu de aventura no es tan amplio, pasee por la calle Ana Packer y simplemente, admire el paisaje del Corrales, que corre a sus pies entre murallones de piedra y vegetación. Esa vista magnífica le valdrá la estadía. 

Ahí también verá “El Polvorín”-resto de la muralla que contenía el material explosivo de una compañía minera inglesa-. A su espalda, podrá conocer una construcción de MEVIR absolutamente única en su tipología, acompañando los desniveles de ese cerro que la alberga. 

El antiguo comercio del francés Etchart, posterior Cooperativa de frutos del país, le recordarán el esplendor de este poblado que supo tener un Club Social, el 25 de Agosto, inaugurado en 1909, que atraía a lo más graneado de la sociedad regional y montevideana, por la magnificencia de sus bailes. Junto al Club de los Trabajadores, albergaron a todo el espectro de habitantes de la zona. 

Conozca el Hospital Ana Packer de Davison, cuya construcción más antigua data de 1928. Único del país que lleva el nombre de una mujer enfermera. Ubicado en su esquina, el grupo escultórico dedicado por los habitantes a quien fuera uno de sus médicos más queridos: el Dr. Enrique M. Ros. 

A su frente,la magnífica Escuela 4, hermosamente conservada por generaciones de alumnos, desde hace 60 años. 

En el centro de Minas de Corrales, sobre la Avenida principal Dr. Davison, el monolito recordatorio ofrecido por los corralenses emigrados, cuando se cumplieran los 75 años de la declaración de Pueblo. Podrá ver, todavía, la Estela Rotaria, colocada en honor a los referentes sociales que tanto impulsaron obras de la trascendencia del Liceo Local, por ejemplo. Y para la memoria del pasado minero, a lo largo del cantero central en toda su extensión, verá diversos elementos que fueron partes de máquinas de labor minera durante el S. XIX.

Embellecen aun a esta Avenida, los monumentos a Artigas y al Dr. Davison: médico, filántropo e impulsor de una cooperativa obrera. Obra de Belloni, le hará compartir el recuerdo solidario de este poblado que siempre afirmó que “TODO LO QUE FUE, EXISTE”. 

  • SAN GREGORIO

Este lugar fue sede de una de las más antiguas explotaciones mineras de la región. Concesión otorgada a amigos del Coronel Latorre, hacia el último cuarto del S. XIX, lleva el nombre en honor de Gregorio Suárez, “el Goyo Jeta”, su propietario en cierto período de esa época. Laboró hasta 1914 en que su último ingeniero, Mr. Ralph, decidió explotar sus minas principales ya que en los albores de la I Guerra Mundial, temía fueran ocupadas por el enemigo. 

De la explotación inicial, queda aun “La Azotea”. Construcción lamentablemente deteriorada, nos recuerda que cuando fue cuartel y el Coronel Klinger era su comandante, éste eliminaba a sus enemigos por mano propia, con el filo de su facón. 

Frente al socavón de la mina a cielo abierto actual, encontrará un mirador especial, con espacio para avistar el trabajo de los mineros de hoy. Socavones de 200mts. de profundidad, con sus laderas escalonadas, por donde transitan inmensos camiones que Ud. creerá pequeños, lo que le dará la dimensión de este emprendimiento comenzado en 1997.

Estará viendo también las piletas de decantación: inmensos lagos de agua cianurada, propios para reflexionar sobre la minería, sus ventajas y peligros. Un guía especializado le podrá explicar detalladamente el proceso del oro por cianuración.

  • USINA DE CUÑAPIRU

Emprendimiento inusual para este país, comenzado a edificar en 1866 por el ingeniero asturiano Barrial Posada, quien vislumbró una gran industria minera, que superaría a los numerosos cateadores artesanales que ya trabajaban el mineral descubierto en 1820. 

En 1878 una Compañía Francesa se hace de las concesiones del pionero, mejorando las instalaciones y llevándolas a su máximo esplendor y rendimiento. Son las mismas cuyos restos aun hoy nos causan admiración, incluyendo a la “Casa de la Compañía”, como la tradición oral recuerda a la mansión de la Gerencia. Equipada con blanquería de seda y vajilla de Limoges, causaba admiración a mineros y pobladores.

La represa al arroyo Cuñapirú, de 8 mts. de caída, movía poleas y turbinas para que pilones molieran el cuarzo aurífero, incesantemente, durante las 24 horas. 

La región contaba con una extensa área de minas: Santa Ernestina, San Gregorio, Corrales, Zapucay, Areicuá. Estas últimas, por estar lejanas al ingenio de la Usina, usaban sus propios molinos. Pero las cercanas, como las de Santa Ernestina, para acarrear el mineral, además de carretones, contaban con un ferrocarril muy poco usual, ya que era movido a aire comprimido. 

A comienzos del S. XX, para mejorar el suministro de mineral a la molienda, al aportado por Santa Ernestina se le agrega mineral de San Gregorio. Ahora, con la ayuda técnica del aerocarril, cuyas torres aun podemos avistar a la distancia. Son 107 torres, distribuidas en12 kilómetros de trayecto. 

La usina prestó servicios a la minería de la región moliendo la piedra y obteniendo oro por mercurio y por cianuración, hasta 1914. 

Entre 1936 y 1940, el Estado, a través de la UTE, decide reanudar la explotación, poniendo en acción una vez más las antiguas máquinas. El rendimiento no resultó como era pronosticado y la aventura se abandonó. Sin embargo, las instalaciones hechas sirvieron para suministrar energía eléctrica a Minas de Corrales. 

En 1940, se cerraba un ciclo fundamental para la historia local: el de la quimera del oro 

Es la segunda ciudad del departamento.
Población según INE (2011):.7235 habitantes
Alcaldía teléfono: 46562240
Ubicación: tercera sección judicial del departamento de Rivera, a 474 km de Montevideo y a 54 km de la ciudad de Rivera
Latitud: 31º11’27.55’’S
Longitud: 35º46’11.15’’W
Altitud sobre nivel del mar: 115 metros
Acceso desde Rivera: Ruta 5, Ruta 30
Principales actividades de la zona: forestación y plantación de sandía. Tranqueras se originó a partir de la estación de tren, en 1892. Sus primeros pobladores provenían de lugares tan lejanos como Islandia, Siria y Líbano. Una de sus principales producciones, es la de sandías y la forestación, actividades que también marcan la principal fiesta de la ciudad que tiene lugar cada verano: La Fiesta de la Sandía y la Forestación.

Población según INE (2011):3.698 habitantes
Ubicación: 132 km de la capital departamental de Rivera, y a 100 km de la ciudad de Melo (Cerro Largo)
Latitud: 31° 47′ 0″ S,  
Longitud: 54° 42′ 0″ W
Altitud sobre nivel del mar: 50 metros
Acceso desde Rivera:  Ruta 27
Principales actividades de la zona: ganadería y plantación de  soja y arroz.

El nombre se refiere a "Vichar" : los indígenas utilizaban un cerro para ver al enemigo.

Por el año  1900 se  fraccionaron  terrenos pertenecientes al cuñado de Manuel Oribe, en 1950 (Ley 11.484) se reconoce oficialmente como pueblo y por Ley 15.538 de 1984 es elevada a Villa.