El Aeroclub Rivera proyecta una nueva etapa de su historia con una mayor apertura hacia la comunidad y, especialmente, hacia las nuevas generaciones, a partir del convenio de cooperación suscrito con la Intendencia Departamental de Rivera.
Durante la firma del acuerdo, el presidente del Aeroclub, César Severo, destacó que la institución, fundada en 1946, llega a sus 80 años gracias al compromiso de generaciones de personas que dedicaron tiempo, trabajo y conocimientos para sostener la actividad aeronáutica en el departamento.
“Hubo años de crecimiento y años difíciles, y con el paso del tiempo mantener una institución como esta se volvió una tarea cada vez más exigente. Sin embargo, el Aeroclub Rivera siguió adelante”, expresó.
Severo reconoció especialmente a quienes hicieron posible ese recorrido, desde pilotos hasta colaboradores que, sin haber volado una aeronave, compartieron el compromiso y el afecto por la institución.
“No queremos ser la última generación del Aeroclub”
El presidente señaló que el desafío actual no pasa únicamente por conservar el patrimonio recibido, sino por construir las condiciones que aseguren la continuidad del Aeroclub durante las próximas décadas.
En ese objetivo, consideró fundamental generar un acercamiento con niños y jóvenes para que puedan conocer directamente el mundo de la aeronáutica.
“Una pantalla puede mostrarle un avión, pero no puede transmitirle lo que se siente al entrar por primera vez a un hangar, a una cabina, poner un motor en marcha u observar de cerca una aeronave”, sostuvo.
La intención es que las instituciones educativas puedan encontrar en el Aeroclub un espacio para preguntar, aprender, experimentar y despertar nuevas vocaciones.
“Tal vez entre esos jóvenes se encuentre un futuro piloto, un mecánico, un técnico o un ingeniero. Tal vez alguno descubra su interés en el aeromodelismo, en los drones o en tecnologías que todavía están comenzando a desarrollarse”, señaló.
Para Severo, las vocaciones necesitan oportunidades para poder surgir y, por esa razón, acercar el Aeroclub a la sociedad representa también una forma de garantizar su continuidad.
“No queremos ser la última generación del Aeroclub. Queremos ser la generación que, respetando su historia, supo abrirlo a la comunidad y prepararlo para los próximos 80 años”, afirmó.
Un predio con potencial educativo, cultural, social y turístico
El presidente destacó que el Aeroclub cuenta con experiencia, conocimientos, infraestructura y un predio privilegiado en la entrada de Rivera, condiciones que permiten proyectar diferentes actividades junto a la comunidad.
La institución pretende aprovechar esas posibilidades para desarrollar iniciativas educativas, culturales, sociales y turísticas, manteniendo siempre la compatibilidad con la actividad aeronáutica y las exigencias de seguridad correspondientes.
Severo explicó que ese fue precisamente el espíritu con el que la institución se acercó a la Intendencia.
“No fuimos solamente a presentar nuestras necesidades. Fuimos a poner a disposición lo que tenemos, a expresar nuestra voluntad de colaborar”, remarcó.
A partir de ese acercamiento surgió el convenio de colaboración recíproca, que permitirá ordenar el trabajo conjunto y generar nuevas posibilidades para ambas instituciones y para la comunidad riverense.
“Impulsando oportunidades”
Severo aseguró que la apertura hacia la comunidad no implica que el Aeroclub pierda su identidad, sino todo lo contrario.
“El Aeroclub no pierde su identidad al abrir sus puertas; la fortalece. Seguiremos cuidando nuestra actividad aérea, la seguridad y el cumplimiento de todas las normas, pero también queremos que este lugar tenga cada vez más vida, que sea conocido y que Rivera pueda aprovechar todo su potencial”, manifestó.
La institución eligió como concepto para representar esta nueva etapa la frase “Impulsando oportunidades”.
Para su presidente, esa expresión resume el propósito de acercar nuevas experiencias a los jóvenes, vincularse con centros educativos, acompañar iniciativas y compartir las capacidades de la institución con otros actores de la sociedad.
“Impulsar oportunidades es acercar a un joven a una experiencia que puede cambiar su futuro. Es ir a una escuela, acompañar una iniciativa, compartir lo que tenemos y trabajar juntos con otras instituciones por nuestra comunidad”, expresó.
Finalmente, Severo agradeció a la Intendencia Departamental de Rivera por recibir y acompañar la propuesta, y rindió reconocimiento a quienes mantuvieron viva la institución a lo largo de ocho décadas.
“Hoy no estamos comenzando la historia del Aeroclub de Rivera. Esa historia comenzó en 1946 y fue escrita por personas mucho antes que nosotros. Lo que hacemos hoy es abrir un nuevo capítulo”, concluyó.









